Crea un plan de acogida para tus nuevos empleados.

5 ventajas de disponer de un Plan de Acogida

Publicado el 14 abril 2016 - - Comunicación interna

Una imagen vale más que mil palabras. Cuando un trabajador se incorpora a una nueva empresa, la imagen corporativa que esta proyecte –esa primera impresión- será decisiva para que el trabajador decida si comparte o no la cultura y los valores de la organización, si se siente a gusto, si considera que ha acertado con su decisión de comenzar una nueva etapa profesional en esa organización o, si por el contrario, se siente incómodo y piensa que no va a encajar en ese sitio.  Por supuesto, este impacto inicial podrá cambiar después, pero darle la vuelta a una primera opinión negativa puede ser muy costoso y extenso en el tiempo.

Para conseguir este objetivo es fundamental tener definido un Plan de Acogida. El también llamado “Welcome Pack” contiene toda la información que un trabajador recién incorporado debe conocer para integrarse en la organización. Puede ser más o menos amplio en función del perfil del trabajador, incluso con secciones que no sean obligatorias para todos los puestos.

Aunque el contenido de un Plan de Acogida dependerá de cada organización y de su situación concreta, en general contendrá información que abarque aspectos como: presentación de la organización e historia, modelos de negocio y productos, cultura y valores, normativa interna, sistemáticas de trabajo, herramientas y sistemas, procedimientos para la interacción con departamentos transversales como Recursos Humanos, e incluso, para determinados perfiles, puede bajar al detalle del día a día del empleado y para formarlo de manera más específica en las tareas concretas que tendrá que desempeñar.

 Ventajas de tener un plan de acogida en tu empresa

Esta formación de acogida supone un gran beneficio evidente para el recién incorporado, pero también otorga grandes beneficios a la empresa:

1- La organización tiene el control del proceso de acogida y de toda la información que se transmite al empleado. De esta forma, todas las nuevas incorporaciones tienen una acogida homogénea y controlada, no dependiendo de la improvisación del empleado que acoja al nuevo trabajador.

2- Se acorta el tiempo de adaptación de la persona a su puesto con un rendimiento óptimo, asegurando que su productividad sea acorde a las expectativas generadas con su contratación.

3- Aumenta la motivación, el compromiso y el orgullo de pertenencia del empleado. Su implicación en el proyecto empresarial será mayor.

4- Fomenta hábitos positivos entre los trabajadores, impactando de manera beneficiosa en la actitud con la que se abordan las relaciones laborales y contribuyendo a una mejor comunicación interpersonal e interdepartamental.

5- Mejora la imagen que la organización proyecta al exterior.

Tener implantado un plan de acogida es, por tanto, una inversión y no un gasto. Es una fase necesaria para rentabilizar los procesos de selección, disminuyendo el porcentaje de abandono en los primeros meses desde la incorporación de un empleado y aumentando la eficiencia en la organización.

 

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