shutterstock_87259567

Comunicación interna: 5 elementos básicos a actualizar

Publicado el 9 junio 2015 - - Comunicación interna

Actualmente, contamos con una enorme cantidad de información, de noticias, de canales y de dispositivos. Si a esto le sumamos un creciente frenetismo en nuestras actividades diarias, el resultado más probable es, que casi de forma inversamente proporcional, exista también una creciente falta de atención de los profesionales cuando recibimos cualquier tipo de comunicación.

Estos hechos hacen que cualquier comunicación a nuestros colaboradores deba ser corta, directa, atractiva y de alto impacto para que resulte eficaz y eficiente. Si volvemos a los conceptos básicos que se enseñan en las escuelas, se explica que los elementos básicos de la comunicación eran: emisor-receptor-mensaje-canal-código-contexto.

Desde nuestro punto de vista, seguimos dando por válidos los elementos de este esquema, pero vamos a actualizarlo teniendo en cuenta los parámetros anteriormente citados para ver cómo pueden ajustarse en la comunicación interna de las compañías.

1) Contexto: ¿Cómo puede una noticia de esta mañana haber quedado obsoleta? ¿Cómo he recibido el mismo mensaje de siete formas distintas? Asegúrate que lo que comunicas no ha caducado un minuto antes de hacerlo y de que has planificado la comunicación en el momento más adecuado para evitar sobrecarga de mensajes.

2) Canal: todos los dispositivos con los que contamos, y de los que tenemos cierta dependencia, nos permiten estar siempre conectados.  Asegúrate de que lo que comunicas tendrá accesibilidad desde cualquier dispositivo.

3) Mensaje: evidentemente es importante qué queremos transmitir pero cuidemos también el cómo porque resulta fundamental teniendo en cuenta lo comentado hasta ahora.  Sé directo, concreto y sencillo sin olvidar la amabilidad o la cercanía.

4) Código: del mismo modo que los elementos previos han ido cambiando, el código tradicional de la comunicación interna (el escrito), está también sufriendo algunos vaivenes. Es ya muy habitual que ante cualquier pregunta o comentario de clientes o colaboradores recurramos al uso de elementos audiovisuales para fortalecer una opinión o dar una respuesta. No juzgaremos si es bueno o malo solo constatamos que es inevitable. Apoya cualquier comunicación con elementos que vayan más allá del texto (imágenes, videos, audios,…)

5) Emisor y receptor: por último debemos tener en cuenta que en las organizaciones nos encontraremos siempre con perfiles muy diversos, pero en la actualidad en la mayoría de empresas nos podemos encontrar sin dificultad como mínimo con tres generaciones muy distintas: baby boomers (nacidos entre 1945-1960), generación X (nacidos entre 1961-1980), generación Y (nacidos entre 1981-1995) y en breve contaremos ya con los llamados “millenials” (nacidos después de 1995). No olvides quién y cómo es tu público objetivo.

Poned cada uno de estos factores en el orden que creáis más oportuno pero no olvidéis que es imprescindible también contar con elementos que nos permitan el feedback.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *