Optimiza los contenidos e-learning complejos de tu curso online.

Contenido complejo en e-learning: ¿cómo lo resuelvo?

Publicado el 5 abril 2016 - - E-learning

Muchas veces en nuestros cursos tenemos que lidiar con contenidos complejos, largos y llenos de datos, con los que es difícil mantener al máximo el nivel de atención del usuario. Como diseñadores e-learning, debemos ser capaces de crear contenido que mantenga enganchado al usuario (incluso cuando se le esté obligando a aprender ciertos procesos o técnicas que no son de su interés), y a su vez le resulte fácil de recordar.

En el intento de proporcionar tanta información como sea posible, el curso puede ser víctima de una sobrecarga de contenidos. Para evitar hacer sentir al usuario frustrado y abrumado por toda la información mostrada en la pantalla, tenemos que transformar la información semántica a medios gráficos para facilitar su interiorización y su compresión.

Claves para realizar contenidos e-learning óptimos

Pero,  ¿se puede aplicar a cualquier contenido? La respuesta es sí: toda la información es susceptible de ser facilitada para su comprensión. ¿Cómo?  Te damos 4 claves que debes tener en cuenta para hacerlo con éxito.

1- Involucra al equipo:

Esta tarea requiere habilidades multidisciplinares, diseño gráfico, comunicación, pedagogía… por lo que la mejor forma de afrontarlos es un trabajo conjunto de todas las áreas implicadas, para conseguir aportar valor en cada uno de los campos en que cada persona tenga mayor conocimiento.

2- Utiliza infografías:

Una de las mejores maneras de afrontar el contenido complejo  es mediante infografías. Estas son más sintéticas que los vídeos, más narrativas que los esquemas, más atractivas que las tablas de datos y a diferencia de los textos escritos, permiten visualizar la información que comentan. Además, son un recurso que puede convertirse en viral de una manera muy fácil, con lo que conseguiremos extender nuestro mensaje a más gente de manera más rápida.

3- No des toda la información de inicio:

La mente del usuario  necesita tiempo y espacio para integrar las enseñanzas. Hay que entender que un curso e-learning es mucho más que un libro electrónico. Disponemos de herramientas interactivas como rollovers, pop-up, etc., que debemos usar para espaciar la información, así el propio usuario decide qué contenido descubre y  cuándo está listo para hacerlo.

4- Cuida el mensaje:

La parte artística es muy importante para comunicar y llamar la atención, pero hay que tener muy presente que el objetivo final es representar la información. Esta tiene que ser lo suficientemente clara para ser comprensible, y  lo suficiente profunda para invitar a su exploración. Así conseguiremos hacer  aflorar la información que de otra forma pasaría inadvertida.

En conclusión, cuando tengas que plasmar contenidos complejos, debes utilizar de manera inteligente la visualización de la información. Si tienes en cuenta los 4 consejos que te hemos dado, seguro que conseguirás que tus cursos tengan mayor impacto en la formación de tus colaboradores.

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